
ANÁLISIS CRITICO: Las personas estamos constantemente, de manera consciente e
inconsciente, comparando cosas y personas, y esto es así porque
básicamente la comparación es una acción que nos permite comprender una
realidad, un estado de cosas. Pensemos que nos topamos frente a algo
desconocido, inmediatamente nuestra mente buscará un punto de relación
con otra cosa ya conocida para poder desentrañar aquello que se nos
aparece como no conocido.
la comparación es una acción que siempre nos permitirá profundizar en el
conocimiento de algo que ya se conoce o que se desconoce aún, por eso es
una acción ciertamente relevante. Comparar los aspectos de un proyecto o producto nos ayuda a encontrar fallas en este, así como a resaltar cualidades para lograr una visión mas amplia del mismo, al igual que compararlo con otros objetos similares logra que veamos que funciona para los demás y que podemos implementar en el trabajo propio.
En la era de la información y las tecnologías digitales, precisamente cuando los datos son más abundantes y accesibles, se hace más necesario que nunca saber discernir si los mensajes que recibimos o que vamos a emitir son correctos, falsos o inexactos. Ya sea para un trabajo en el colegio o en la redacción de un periódico, se trata en esencia del mismo proceso. Si quieres saber cómo contrastar la información, en unComo te ofrecemos algunas pautas.
El primer paso es tener claro que ofrecer en todo momento una información veraz y contrastada es una tarea que exige desde el principio un compromiso ético, tanto con uno mismo como con el destinatario de nuestro mensaje, ya sean lectores de una publicación, un profesor o en cualquier otro caso.
Ya sea una fuente escrita u oral, lo ideal es que al menos coincidan dos o más versiones de una misma historia por parte de dos fuentes que no estén directamente relacionadas entre sí. Como no siempre se dan las circunstancias, hay que procurar que la información proceda al menos de una fuente que sea de solvencia acreditada.
Quedará luego a juicio de cada uno valorar la veracidad de una información si hay dos versiones que se contradicen, en función de la fiabilidad de la fuente, sus intereses personales, nuestra relación personal con ella, etcétera. Es una labor subjetiva y difícil de por sí, por lo que se hace necesario contar con todos los testimonios que sean posibles, para hacerla más llevadera.
