
“Sé que no me pagan lo que merezco, pero aquí en Apulia los sueldos son muy bajos y, al final, me encanta lo que hago”.
Costurera
ANÁLISIS CRITICO: Hoy en día el consumo humano es cada vez mayor y el material industrial utilizado para manufacturar todos los productos que las sociedades requieren debido a su alto consumo lleva a que estos sean obtenidos e maneras poco éticas con el medio ambiente, causando así una contaminación progresiva en este, y no solo eso, sino que las industrias cada vez mas buscando reducir costos, reducen al igual las condiciones de laborales de sus trabajadores, convirtiéndolos en esclavos que producen los productos que nosotros no dejamos de consumir y es que este consumismo masivo no es nuevo sino que se ha venido desarrollando a través de los años, las personas cada vez quieren mas comodidades, estas comodidades no son mas que lujos pero al acostumbrarse a un producto nuevo o algún servicio este se convierte en una nueva necesidad provocando así este crecimiento de demanda en el mercado, que a su vez produce una aumento enorme en la demanda de producción que las compañías no desperdician para así lograr subir sus números.
Para conservar una posición solida en un mercado industrial competitivo, cualquier producto, equipo, técnica o servicio, debe siempre encontrarse perfectamente adaptado a las necesidades y servicios que realmente se esperan de su utilización. Ahora bien, esta adaptación solo puede concebirse mediante un conocimiento lo más exacto posible de las necesidades expresadas o no y de los servicios que deben proporcionar en un momento dado y en el futuro.
Por tanto, es indispensable disponer de una organización comercial que este en contacto constante con el exterior, tanto en lo que respecta a los problemas técnicos de la clientela transformadora, como a los que afectan a las clientelas revendedoras.
La misma, se apoyara en el departamento técnico de la empresa para realizar una correcta adaptación de los productos existentes, en todas sus facetas de funcionamiento, precios, embalajes, en función de las necesidades y a una determinación de los nuevos productos exigidos por la realidad del mercado.

El problema de la contaminación industrial afecta al aire, al agua y la tierra. Las causas más comunes de la contaminación ambiental, aparte de la quema de combustibles fósiles, es el sobreuso de fertilizantes y pesticidas sin control (como el DDT en los hogares), el manejo y almacenamiento inapropiado de desperdicios orgánicos e inorgánicos como el plástico, desechos de fábricas, hospitales, restaurantes, mercados, y conjuntos habitacionales, la destrucción de televisores analógicos y sus delicados componentes tóxicos, el almacenamiento inapropiado de medicamentos tóxicos caducados y la baja calidad de los procesos de refinación del petróleo, generando compuestos orgánicos volátiles y sustancias químicas que consisten en pequeñas y finas partículas como el humo y los gases que se elevan a la atmósfera.
La contaminación de la atmósfera es la forma más importante y peligrosa de la contaminación por las actividades industriales y los automóviles, que crean una enorme cantidad de sustancias químicas que se liberan todos los días.

La contaminación del aire por la actividad industrial en CDMX es un problema que se contempló hace varias décadas (pero nunca se tomaron medidas), al permitirse el aglutinamiento irresponsable de gran cantidad de plantas industriales contaminantes del aire.
El consumo de productos, servicios y bienes es un hecho habitual. Pero nuestra sociedad está envuelta, más que en el consumo, en el “consumismo” o sobreconsumo que nos empuja a adquirir más y más cosas. Esta tendencia, de la que depende en gran medida el actual sistema económico, tiene graves consecuencias para la salud del planeta y la nuestra.

Las prácticas llevadas a cabo por la industria tecnológica que, con su obsolescencia programada, promueve la sustitución frente a la reparación, ocasionando el agotamiento de los recursos naturales y toneladas de residuos peligrosos.
El impacto de la ropa con la que nos vestimos a diario es cada vez mayor en la salud del planeta. Cada año se fabrican 100 mil millones de prendas de ropa. De media, cada persona compra un 60% más de artículos de vestir que hace 15 años y los conserva la mitad de tiempo. La moda rápida o “fast fashion” ha convertido la ropa en objetos de usar y tirar, generando un grave problema de uso de materias primas y de generación de residuos.
En México no tenemos una autoridad que defienda los derechos de los trabajadores y los salarios en México son los más bajos de América Latina, subrayó, lo que repercute en mayor explotación de la mano de obra y la disminución de las fuentes de empleo.
Muchos de los juguetes y vestidos que aparecieron bajo el árbol de Navidad este año han sido hechos en fábricas del Tercer Mundo o en fábricas de explotación de la mano de obra, según denuncian quienes critican las duras condiciones de trabajo.

